domingo, junio 15, 2008

Oídos maleducados

Al preguntarle sus gustos musicales a alguien, cuántas veces has recibido una respuesta tan vergonzosa como: "me gusta de todo"; o tal vez conoces a alguien que tiene la mayoría de sus discos aventados fuera del estuche, descuidados y rayoneados. También cabe la posibilidad que tú seas uno de esos que usan un compacto como portavasos o pisapapeles, y ni te importe lo que le costo hacerlo al autor del contenido digital.

Durante los últimos años, los beneficios de los formatos cibernéticos han hecho posible traer alrededor de 10000 canciones (o más) en un solo aparato; comprimir, transportarlos a todas partes, compartirlos, o presumir la biblioteca musical personal en la menor oportunidad que se presenta. Todo iría bien hasta el momento en que la repetición de la música hace que las notas que escuchas comienzan a menospreciarse, hasta convertirse en una mercancía de bajo costo y desechable, provocando ese tiradero de discos.

Aunado a esto, la cultura musical en México se limita a unas cuantas opciones de las que hay para escoger entre Reggaetón, Duranguense, Salsa y esos subgéneros adaptados y adoptados para y por las masas. También está la alternativa opuesta para aquellos que gustan del Rock y sus derivados: Café Tacuba, Zoe, Los “esto”… los “aquello” y un sinfín de grupos que en su mayoría en la capital mexicana son tocados en estaciones como Reactor 105.7 (que en su patética soledad se autonombra como “todas las alternativas”), cerrando ese círculo de posibilidades (limitadas) que abastecen los oídos de la sociedad.

Cualquiera busca y obtiene algún producto musical de acuerdo a las preferencias que su contexto, psique y economía posibilitan, reservando así para cada miembro de la sociedad una identidad para consigo mismo y para su entorno, logrando una identidad que ahora los Medios de Comunicación pusieron de moda y denominaron “tribu urbana”. Sin embargo, también existen aquellas personas que no obedecen a la imagen que aparece en la portada del disco y se limitan tan solo a escuchar los temas de su “artista favorito” (que frase tan mamona, jaja), dejando en segundo lugar la imagen que el autor promociona.

Dadas estas condiciones tan limitadas y digitalizadas para escuchar una verdadera diversidad musical con calidad, apreciar y darle un valor real a lo que sale por las bocinas de cualquier reproductor; se resume en sentenciar cualquier disco compacto entre una pila de polvo, mugre o papeles. Así mismo, por la falta de conciencia musical recibimos tantas veces esa patética respuesta de “oigo de todo”, cuando nunca será parte de ese “de todo” escuchar a Vicente Fernández, Aphex Twin, Sepultura o B.B. King.

Cada quien puede tener la preferencia que mejor le convenga. Considero una pérdida de tiempo esos debates en los que se contrapone un género contra otro. Recuerdo cuando hace tiempo había un triste talk show en TV Azteca llamado TK-E o una mamada así… en la que solían poner temas como “rockeros vs poperos” y pendejadas de ese tipo, cuando desde mi punto de vista es tan inteligente como contraponer en un debate “jabón en polvo vs jabón de pasta”… una completa idiotez.

Como lo mencione antes, cada uno obtiene una satisfacción musical dependiendo de las condiciones en las que se ha desarrollado desde la niñez hasta el momento en que exhala su última bocanada de aire. Aunque es muy cierto que México esta demasiado influenciado por el imperio yanqui, así como irremediablemente mucho de lo que llega a nuestros oídos pasa por ese filtro que el gobierno mexicano llama RTC, poniéndonos en el subconsciente lo que a los neoliberales conviene; siendo lo que el filosofo marxista Antonio Gramsci definiría como bloque hegemónico, y eso ayuda a que ese menosprecio musical siga acrecentándose.

Cuando algún autor comienza ese proceso de creación musical con todo lo que implica; desde la composición hasta la venta de su disco, dudo que lo haga imaginando su obra arrumbada, sucia y arrinconada en algún lugar olvidado. Es casi tan equiparable con la analogía de que si alguien comprara alguna pintura de Dalí, algún texto de la propia mano de Benedetti, o cualquier obra artística, pensando en abandonarla después de un tiempo en algún rincón de su casa u oficina.

Sé que nada tiene que ver un fresco de Rembrandt o alguna escultura de Da Vinci, ya que una obra de arte obtiene su valor en la autenticidad de si misma, mientras que un libro o un disco se devalúan cuando la repetición del trabajo se comienza a industrializar y pierde la originalidad de una primera producción. Siendo así una comparación peligrosa o absurda, pero a aquellos que nos gusta la música atesoramos de la misma forma algún disco de The Mars Volta, como el Museo de San Ildefonso lo hace con las pinturas de Anni y Josef Albers.

Es así que si bien no soy un experto en arte, escultura o siquiera autoridad en música, no me permito concebir la idea de que escuchar algo de material de Drum n´ Bass, Britpop, Speedcore, Metal, Triphop o Darkwave; sea parte del “todo” que tiene relación con la Cumbia, el Vallenato, la Trova, la Huaracha, o cualquier pedorreo, trino, copla, villancico, berreo o ruido que sale de las bocinas de tu reproductor favorito. Por otra parte, puedes hacer con tus discos y archivos digitales lo que quieras, pero sí decides abandonarlos en cualquier parte, considera el jodido esfuerzo que se realizo para que lo llegaras a escuchar. ¿Realmente te gusta la música?, entonces con un carajo… ¡respétala! y considera tus pensamientos antes de hacer o decir mamadas…

1 comentario:

Víctor V. Flores dijo...

Mi querido amigo Perro Zombie,

Antes de comenzar con mi comentario respecto al blog que acabo de leer, permíteme felicitarte por este espacio. Hace ya rato que no me metía a "la interné" simplemente por ocio y a ver con qué me distraigo, informo, traumo, idiotizo, etc., etc., etc. Y pues, en esa lógica, me infiltré en el mundo de los blogs y dije: "chinga, pues si yo conozco a J.R.M. y tiene un blog, ¿por qué no darle una leída?" Y aquí me tienes escribiendo un comentario...

Bueno, ahora sí. Creo que me vas a matar caray... yo si soy de los que te dicen "ps oigo de todo compa" jajaja. Pero no lo digo por no quedar mal con alguien o por no tener claro un gusto por algún género o whatever. La onda es que en verdad oigo de todo. Te sorprenderías las cosas que luego ando cantando, pero en fin. Yo, y tu me conoces, me encanta este rollo de la música y pues ando dando la lucha en el underground con los X-kins; y como músico, me parece justo (más que apropiado o de a huevo) abrir mis oidos a todo tipo de expresión musical. Eso no quiere decir que todo me guste o me apasione, al contrario, creo que eso da pie a que te pueda decir qué es realmente lo que me hace vibrar y ponerme al máximo musicalmente hablando; o que te diga simplemente: sí me gusta o no me gusta. No podría decirte "no mames, el merengue es una mierda" sin haber escuchado qué tranza es el merengue, a qué suena y demás. En ese sentido, yo si me pongo en la postura de decirte sí, escucho de todo.

Por lo anterior, estoy de acuredo contigo sobre lo de Reactor 105. Eso de que carguen con la bandera de "todas las alternativas" es puramente una reverenda mamada. Ni siquiera son congruentes con su filosofía y/o slogan. Su programación se basa en lo que les gusta a los locutores y pues eso no prende. Y lo peor, eso crea en los escuchas mexicanos chilangos la onda de: "lo que se debe y no se debe escuchar" pppfff!!!

Ya para terminar -mi blog dentro de tu blog jajaja- lo que dices sobre respetar la producción de la música en general y que no descuiden sus objetos sonoros tan amados, pues ahi mero entro en una confusión personal. Yo soy de los que cuando tienen un varo extra `pa gastar en lo que se me pegue la gana (que no es muy a menudo), pues si opto por un disco. Hay personas que me dicen: "¡¡¿qué pedo mi vic, no que te encanta la música... por qué tan poquitos discos?!!" Y yo me quedo asi de: "cha! ps si la mayoría son originales, ¿eso cuenta no?". Y bueno, el dilema entra en la onda de descargar música por internet. Yo, que soy un tipo de recursos limitados, pues si es una joya eso de descargar la música por este medio, pero si me entra el remordimiento de no estar contribuyendo a la industria como se debe; y más porque estoy involucrandome en este rollo y la neta está bien pelado. Así que no sé qué hacer al respecto...

Ahora si, me retiro. Continúa con este espacio; me parece un ejercicio bien chido esto de estar escribiendo. Yo tengo mi blog (en el myspace) que más bien parece diario personal jajaja... Un abrazo. Víva la música!!!

Victor
www.myspace.com/nothinglast
www.myspace.com/xkins