domingo, junio 15, 2008

Oídos maleducados

Al preguntarle sus gustos musicales a alguien, cuántas veces has recibido una respuesta tan vergonzosa como: "me gusta de todo"; o tal vez conoces a alguien que tiene la mayoría de sus discos aventados fuera del estuche, descuidados y rayoneados. También cabe la posibilidad que tú seas uno de esos que usan un compacto como portavasos o pisapapeles, y ni te importe lo que le costo hacerlo al autor del contenido digital.

Durante los últimos años, los beneficios de los formatos cibernéticos han hecho posible traer alrededor de 10000 canciones (o más) en un solo aparato; comprimir, transportarlos a todas partes, compartirlos, o presumir la biblioteca musical personal en la menor oportunidad que se presenta. Todo iría bien hasta el momento en que la repetición de la música hace que las notas que escuchas comienzan a menospreciarse, hasta convertirse en una mercancía de bajo costo y desechable, provocando ese tiradero de discos.

Aunado a esto, la cultura musical en México se limita a unas cuantas opciones de las que hay para escoger entre Reggaetón, Duranguense, Salsa y esos subgéneros adaptados y adoptados para y por las masas. También está la alternativa opuesta para aquellos que gustan del Rock y sus derivados: Café Tacuba, Zoe, Los “esto”… los “aquello” y un sinfín de grupos que en su mayoría en la capital mexicana son tocados en estaciones como Reactor 105.7 (que en su patética soledad se autonombra como “todas las alternativas”), cerrando ese círculo de posibilidades (limitadas) que abastecen los oídos de la sociedad.

Cualquiera busca y obtiene algún producto musical de acuerdo a las preferencias que su contexto, psique y economía posibilitan, reservando así para cada miembro de la sociedad una identidad para consigo mismo y para su entorno, logrando una identidad que ahora los Medios de Comunicación pusieron de moda y denominaron “tribu urbana”. Sin embargo, también existen aquellas personas que no obedecen a la imagen que aparece en la portada del disco y se limitan tan solo a escuchar los temas de su “artista favorito” (que frase tan mamona, jaja), dejando en segundo lugar la imagen que el autor promociona.

Dadas estas condiciones tan limitadas y digitalizadas para escuchar una verdadera diversidad musical con calidad, apreciar y darle un valor real a lo que sale por las bocinas de cualquier reproductor; se resume en sentenciar cualquier disco compacto entre una pila de polvo, mugre o papeles. Así mismo, por la falta de conciencia musical recibimos tantas veces esa patética respuesta de “oigo de todo”, cuando nunca será parte de ese “de todo” escuchar a Vicente Fernández, Aphex Twin, Sepultura o B.B. King.

Cada quien puede tener la preferencia que mejor le convenga. Considero una pérdida de tiempo esos debates en los que se contrapone un género contra otro. Recuerdo cuando hace tiempo había un triste talk show en TV Azteca llamado TK-E o una mamada así… en la que solían poner temas como “rockeros vs poperos” y pendejadas de ese tipo, cuando desde mi punto de vista es tan inteligente como contraponer en un debate “jabón en polvo vs jabón de pasta”… una completa idiotez.

Como lo mencione antes, cada uno obtiene una satisfacción musical dependiendo de las condiciones en las que se ha desarrollado desde la niñez hasta el momento en que exhala su última bocanada de aire. Aunque es muy cierto que México esta demasiado influenciado por el imperio yanqui, así como irremediablemente mucho de lo que llega a nuestros oídos pasa por ese filtro que el gobierno mexicano llama RTC, poniéndonos en el subconsciente lo que a los neoliberales conviene; siendo lo que el filosofo marxista Antonio Gramsci definiría como bloque hegemónico, y eso ayuda a que ese menosprecio musical siga acrecentándose.

Cuando algún autor comienza ese proceso de creación musical con todo lo que implica; desde la composición hasta la venta de su disco, dudo que lo haga imaginando su obra arrumbada, sucia y arrinconada en algún lugar olvidado. Es casi tan equiparable con la analogía de que si alguien comprara alguna pintura de Dalí, algún texto de la propia mano de Benedetti, o cualquier obra artística, pensando en abandonarla después de un tiempo en algún rincón de su casa u oficina.

Sé que nada tiene que ver un fresco de Rembrandt o alguna escultura de Da Vinci, ya que una obra de arte obtiene su valor en la autenticidad de si misma, mientras que un libro o un disco se devalúan cuando la repetición del trabajo se comienza a industrializar y pierde la originalidad de una primera producción. Siendo así una comparación peligrosa o absurda, pero a aquellos que nos gusta la música atesoramos de la misma forma algún disco de The Mars Volta, como el Museo de San Ildefonso lo hace con las pinturas de Anni y Josef Albers.

Es así que si bien no soy un experto en arte, escultura o siquiera autoridad en música, no me permito concebir la idea de que escuchar algo de material de Drum n´ Bass, Britpop, Speedcore, Metal, Triphop o Darkwave; sea parte del “todo” que tiene relación con la Cumbia, el Vallenato, la Trova, la Huaracha, o cualquier pedorreo, trino, copla, villancico, berreo o ruido que sale de las bocinas de tu reproductor favorito. Por otra parte, puedes hacer con tus discos y archivos digitales lo que quieras, pero sí decides abandonarlos en cualquier parte, considera el jodido esfuerzo que se realizo para que lo llegaras a escuchar. ¿Realmente te gusta la música?, entonces con un carajo… ¡respétala! y considera tus pensamientos antes de hacer o decir mamadas…

domingo, junio 08, 2008

Criticas constructivas III

Bueno... quizas esto se alargue tanto que se convierta en un post aburrido y sin chiste, pero en fin... aquí voy.

El otro día me hicieron un comentario sobre este último post en el que "supuestamente" busco con desesperación mantener en "orden" ese mundo de plástico y consumo desmoderado. Bien, he aquí mi respuesta a tal comentario.

Efectivamente... si me conoces bien, sabes que no pienso así. Mucho de lo que aquí se escribe es con la clara subjetividad del autor de estas letras -pa´ responder otro comentario que me hizo otra persona, en otro momento-

Este no es un sitio de noticias, ni verdades como el sitio de algún periódico o revista en línea; aunque en la parte izquierda aparecen algunas noticias relevantes... bueno.. en realidad aparecen cada que tengo tiempo de darle mantenimiento a eso...

Pero regresando al punto de partida que me tiene escribiendo este post, la cuestión es que esta parte del blog es considerada como mi frustración al no poder expresarme libremente sobre ciertas situaciones, ya sea porque incomodaría a más de una persona (como en este caso), porque mi comentario no tendría lugar en algún momento, o simplemente porque lo quiero guardar para traerlo acá.

La cuestión esta en que parte de lo que se escribe en este blog, es no solamente mi opinión, SINO EL REFLEJO DE LO QUE SE PERCIBE día a día en el andar en el metro, los micros, lo que sale en televisión, lo que se lee, lo que se huele, lo que se respira, bueno... creo que ya me dí a entender.

Así que ahí esta... un pretexto bueno para contestar a algunos de los comentarios que me han llegado, así como para quitarle el polvo del que se ha llenado este aburrido blog.

au revoir, lectores !

lunes, abril 14, 2008

Yo consumido

Derivado de la obsesión por un estilo de vida. Solo eso… a eso me reduzco. Corrupción, asesinatos, crimen, pobreza, ¡todo eso me importa un carajo!. Mi atención se enfoca en las revistas con gente famosa, rica y triunfadora, no existe tiempo para los demás.

Aquel tiempo en el que estudiaba, los ideales estaban empapados de libertad infectando la sangre día a día; pero ahora lo que me interesa es tener 500 canales en la tele. En aquellos días escolares las revistas pornográficas devoraban parte de mi mesada; hoy en día me fijo lo que compran mis compañeros de oficina, para adquirir más y mejores mercancías.

Prefiero que me pongan una pistola en la cabeza y pinten un muro con mis sesos a perder todas mis posesiones, o que los bancos dejen anulada la liquidez que con tanto esfuerzo he conseguido. Me siento iluminado, rodeado de pertenencias sobradas que no utilizo; pero costosas y que me hacen sentir la vida como si se tratará de algo realmente importante.

No importa como sea la búsqueda de mis posesiones: poniendo gasolina, sirviendo mesas o haciendo de esclavo trajeado; todo se justifica para perseguir autos y ropa, aún eso signifique someterme a trabajar en lo odiado, pero todo es válido cuando se trata de comprar lo innecesario.

La televisión nos crió para creer que seremos millonarios dioses del cine o estrellas de rock; pero poco a poco aterrizamos en la realidad, aprendemos, asimilamos y aceptamos. Para engañarnos y masturbarnos la mente compramos esa porción de fama que anuncia nuestro deportista admirado o la celebridad de moda, y de este modo nos olvidamos del patético papel que nos tocó desempeñar en esta parte de la historia.

Básicamente soy mi trabajo, el dinero que tengo, soy el auto que conduzco, soy la persona que me cojo, soy lo que hay en la cartera, soy un traje de diseñador, soy los aparatos electrónicos que adornan mi sala, soy unas vacaciones en donde sea costoso, soy los inútiles regalos de navidad, básicamente soy… un producto para tu consumo.

sábado, marzo 22, 2008

En la Lucha Libre [by Marina Tlapalamatl ]

LA SEGUNDA PIEL DE LOS COLOSOS

El día 2 de diciembre de 2007, nos dimos a la tarea de ir e investigar la relación que guarda el público y los luchadores dentro del deporte-espectáculo llamado lucha libre. Nuestro escenario fue la Arena México ubicada en la Colonia Doctores, calle Dr. Lavista a unas cuadras del metro Cuauhtemoc. Para acudir a el evento, tuvimos previamente que ir a taquillas para adquirir nuestros boletos en pre-venta. Los precios iban desde los $140 hasta los $50 pesos. Sin embargo, nuestra boleto fue adquirido en un precio de $80 pesos, con cita a las 17:00 hrs.

Nuestro arribo fue por Metro Cuauhtémoc, a las 16:00 horas, aún no se mostraba entre las calles mayor afluencia de personas, ello debido a que era domingo por la tarde. No obstante, ya a las afueras de la Arena se encontraban algunos vendedores que
comenzaban a colocar sus mercancías sobre las lonas rojas. La fanaticada aún no se hacia presente, pero los que comenzaban a tomar sus lugares eran los revendedores, en tanto una señora de cabello blanco y con bastón en mano, colocaba cuidadosamente las tradicionales pepitas, cacahuates y garapiñados que serían devorados por el fervor de los aficionados.

Antes de que llegara la hora que marcaba el boleto de admisión, se pudo observar el despliegue comercial que se desencadenaba alrededor de una función de Lucha Libre. Se trataba de un tianguis peculiar, rápidamente improvisado que abarcaba toda una escuadra del recinto. Desde que uno llegaba se podía sentir el ambiente luchistico, pero al llegar más personas los vendedores no cesaban de gritar, todo lo que uno podía encontrar entre sus puestos.

En su mayoría la Arena era cubierta por máscaras nuevas y otras que por el olvido del público se habían percudido, llaveros de capuchas, fotografías que dejaban lucir la fortaleza corporal de los gladiadores, cientos de muñequitos de plástico con rebaba, otros hechos con mayor detalle, revistas nuevas y seminuevas, películas pirata de grandes combates, playeras en tonos negro y blanco que engalanaban esa noche, posters dispuestos a adornar cualquier pared, y demás souvenir con motivos luchísticos que daban el folklore de ese evento popular.

Recorriendo los puestos, observamos un gran porcentaje de mercancía dirigida hacia los niños, que iban desde disfraces de tamaño infantil que emulan la vestimenta de los luchadores profesionales, hasta juguetes como cuadriláteros en miniatura. Antes de dar comienzo la batalla, los infantes ya demostraban su afición por la lucha libre, dado que se acercaban a pedir los costos de los artículos o simplemente tocaban parte de la esencia de sus ídolos, pero lo que causaría revuelo entre los pequeños sería la multitud de máscaras de diversos diseños, tamaños y colores que eran pedidas a los padres, antes de entrar a ver a su luchador favorito.

Entre las calles se notaba la llegaban de familias completas, parejas, grupos de amigos o personas solitarias, hombres y mujeres de todas edades, quienes asistían ya sea por impulso personal o porque alguien más los invitara, pero finalmente se accedía a formar parte de ese recinto. Algunos llegaban caminando, otros descendían de algún transporte público, mientras pocos eran los que llegaban en automóvil; lo que sí, es que a escasos 20 minutos de dar inicio la lucha libre, la calle Lavista era cubierta por miles de asistentes, quienes parecían haber sido llamados por las campanas de la Arena México.

El auditorio no vestía con formalidad o galantería, sino que lo hacían de forma cómoda, pants, pantalones de mezclilla o bermudas, sudaderas o chamarras, tenis y zapatos bajos; todo de acuerdo al estilo personal. No obstante, un amplio porcentaje de personas dejaban notar fácilmente su afición por este deporte, ya que portaban la camiseta con imagen de su luchador predilecto, y en otros casos, se usaba un pequeño distintivo o pin en alguna parte de su ropa, dándole un toque peculiar a su vestimenta.

Al aproximarse la hora, la mayor parte de la gente rápidamente se acercaba con pase en mano hacia los accesos de la Arena; en tanto, escasos fanáticos y unas cuantas personas que habían arribado tarde, se localizaban aún entre los puestos, con el deseo de adquirir algún objeto que le sirviera de apoyo a su luchador o bien como simple recuerdo del evento.

LA ANTESALA AL COMBATE

Personas vestidas de negro y con radio en mano, nos pedían el boleto que nos transportaría a otro universo, no sin antes pasar la clásica revisión para cerciorarse de que el público no trajera consigo objetos punzo cortantes, cámaras o algo considerado como prohibido o peligroso. Niños junto con sus familiares formados en la fila, brincaban por el gusto de ver luchar en vivo a sus superhéroes; en tanto a una niña de escasos siete años, le era puesta por su madre una pequeña máscara rosa, sobre un rostro que reflejaba inocencia.

La pulcritud del recinto llamó nuestra atención, pisos recién lustrados, paredes en tono amarillo pastel y una pequeña confitería atendida por un señor de gran altura y corpulencia; nos daban la bienvenida a una nueva riña entre héroes de combate. Nos encontrábamos en la amplia antesala de la Arena México, frente a nosotros unas largas y amplias cortinas de color rojo cereza, que eran puestas como puertas de recepción al cuadrilátero. Al abrir los telones, la mirada no alcanzan para ver tan grande recinto, las luces estaban encendidas y la gente comenzaba a caminar sobre las rampas metálicas, para dirigirse hacia sus butacas.

El escenario estaba listo; sentados muy cerca del ring podíamos ver como niños a su llegada quedaban anonadados al ver el cuadrilátero, en tanto otros, ya se habían separado de sus padres para ir a acariciar la lona con sus pequeños dedos. Muchos de ellos, portaban sobre su cara alguna máscara o bien traían sobre su espalda capas de lentejuela o satín, que eran lucidas entre vueltas y brincos que daban los infantes, simulando las acrobacias de sus héroes.

Vendedores uniformados con camisa blanca y pantalón negro, pasaban por las butacas ofreciendo cueritos preparados con limón y sal, tortas de milanesa, salchicha y jamón envueltas en bolsas de plástico transparente. Otros vendedores cargaban una variedad de playeras, máscaras, muñecos de peluche, llaveros y demás productos oficiales, mientras los proveedores de cerveza eran solicitados a cada rato, por los cientos de asistentes mayores de edad.

Alrededor de las gradas se encontraba una variedad de publicidad el periódico El Metro, se hacia presente, quien como cada fin de semana escribe la crónica de cómo estuvo la lucha libre; marcas de bebidas gaseosas como Pepsi para quien deseará refrescarse la garganta después de unos buenos gritos, o chiflidos y para endulzar la asistencia de los niños Rockaleta; también se hallaban marcas como Rayovak y Corona.

Todas ellas eran muy visibles, pues el tamaño de su publicidad era de grandes dimensiones. Los anuncios de marcas eran puestos estratégicamente por donde los luchadores pasarían, además de ser colocarlos alrededor del cuadrilátero, lo que al parecer funciona para el consumo de algunos productos dentro de la arena.

En las gradas un grupo de diez personas entre hombres y mujeres preparaban las porras, haciendo uso de trompetas que lanzaban los primeros chicharrazos al aire. En instantes se siente el calor de las rechiflas; parecían códigos entre los asistentes, quienes a través de chiflidos y sonidos de trompetazos interactuaban, dando a conocer el gusto y la furia que sentían esa noche por asistir a un combate entre seres mitológicos.

LA ORGÍA DE LOS MALOS SENTIMIENTOS

Las luces blancas se apagaron; comenzaron a girar destellos de colores sobre el escenario, las miradas atentas no parpadean con tal de no perderse la entrada del primer combatiente. La música a todo volumen hizo su aparición, focos que prendían y apagaban en el contorno de una pantalla, mostraban el cuerpo y la cara completa de los combatientes dispuestos a luchar. Fue un momento en el que los espectadores parecían transportarse al mundo de la magia o de la ficción, donde el único requisito es despojarse de su persona y mostrar la otra identidad que todos llevamos dentro.

Las puertas de una plataforma metálica se abrieron y en medio del hielo seco, apareció el primer luchador Sombra de Plata, quien posaba y descendía por las escaleras acompañado de una edecán que motiva el ánimo de los presentes; mujeres rubias y morenas, con extraordinarios cuerpos que vestían diminutos shorts y tops. Las acompañantes cautivaban la atención del público masculino; un hombre sentado a pocas butacas de mi, no dejaba de contemplar los glúteos de una rubia y sonriente mujer; mientras demás varones que se encontraban próximos a la pasarela, tomaban fotos desde sus celulares enfocando los glúteos o pechos de las chicas, mientras a lo lejos se escucho una voz masculina exclamando ¡esa me la llevo a mi casa!.

Sin embargo, los gritos y chiflidos recaían más en los luchadores, a quienes el público ovacionaba en cada movimiento o gesticulación que el combatiente realizaba mientras descendía por las escaleras. Eran luchadores con gran musculatura, algunos de largas y mojadas cabelleras que salían a escena solo con un pantalón, dejando ver sus grandes bíceps cubiertos de aceite; pero lo que causó revuelo entre los espectadores fueron aquellos gladiadores que ocultaban su verdadera identidad debajo de una máscara.

En la pasarela que llevaría a los gladiadores al ring, desfilaban una variedad de vestimentas, hombres con mayones que dejaban lucir sus gruesas y firmes piernas, botas largas de charol, capas de lentejuela o satín que eran lucidas entre saltos o lances, pantalones de piel, calzoncillos que hacían lucir las piernas y máscaras de diversos colores y diseños que daban pie a que el auditorio entrará en la admiración de personajes vistos como superhéroes. Las máscaras tenían diseños estrafalarios, con colores llamativos que parecían causar entre los fanáticos una locura por lo oculto.

En un ambiente bullicioso, fueron entrando a escena los rudos y los técnicos, la primera batalla iba a dar comienzo, Sombra de Plata, Trueno y Sensei contra Holligan, Méssala y Caligula, quienes combatirían comunicaba el anunciador “en nombre del bien y el mal”. El anunciador, un hombre canoso y de complexión robusta, vestido de pantalón negro y camisa blanca, se encontraba parado al centro del cuadrilátero y con micrófono en mano, daba la bienvenida a cada luchador, en tanto informaba al público de la masa corporal, medidas, triunfos y hazañas que de cada gladiador había realizado hasta el momento.

Las miradas espectadoras del auditorio se fijaban sobre el ring. Uno a uno arribaban los luchadores a escena; quienes caminaban de un lado a otro como leones ante su presa, esperando ansiosos el timbre de la campana para moler a sus rivales y ganar la aprobación o repudio del espectador. Las seis edecanes se despidieron de los asistentes y en cuestión de pocos segundos el anunciador clamó las palabras que abrirían la batalla.

¡LUCHARÁN DE DOS A TRES CAÍDAS, SIN LÍMITE DE TIEMPO!

Sobre el cuadrilátero, luchadores comenzaron a ejecutar pequeños saltos y a dirigir sus manos hacia el pecho, a perfilar sus miradas hacia el rival; la lucha libre había dado comienzo; gladiadores estrellaban sus cuerpos, daban patadas y acrobacias en el aire, aplicaban sus técnicas y lances, mientras otros aprovechaban subirse a los postes del ring, para caerle encima al cuerpo del contrincante y poderle aplicar una llave maestra que lo venciera sobre la lona.


El apoyo o desapruebo por la acción de los gladiadores en acción, se hacia sentir entre las gradas, el ánimo desenfrenado de los espectadores comenzaba a tomar intensidad; el silbido característico de la estancia en las arenas, las trompetas de plástico sonando consecutivamente, hombres diciendo ¡Órale pendejo!, ¡Vas puto!, ¡Mátalo cabrón! o mujeres gritando desenfrenadamente ¡Tu puedes mi amor, ¡bien cariño!, véncelo!, ¡Pártele su madre!. Es entonces cuando todos nos sentimos apresados por el calor de la adrenalina.

Durante las cinco primeras batallas, la gente no dejaba de interactuar con los luchadores, los ademanes con las manos a cada instante se hacían presentes y había hasta quienes se paraba de su lugar para mandarle una mentada de madre al luchador contrario. No obstante, también había personas que solo observaban, prefiriendo mantenerse sentados en su butaca, sin mayor comentario o expresión. A nuestro costado derecho, se encontraba un señor que había ido solo y que durante toda la lucha nunca pronunció ninguna palabra, solo se dedico a comer unos cueritos preparados y a beber una cerveza. Parecía ser un albañil, dado que su vestimenta lucia sucia de cemento, sus manos eran ásperas y portaba un morral en donde dejaba ver una cuchara de albañil. Su actitud parecía la de una persona introvertida)

ARRANCA LA ESTELAR

Eran las 16:20 de la tarde, y el anunciador presentaba la lucha estelar; Místico, Shocker y el Hijo de Lizmark contra Rey Bucanero, Black Warrior y El Olímpico. El ambiente se encontraba en su punto máximo, algunas mujeres jóvenes sacaban cartelones en apoyo a Místico, niños mostraban su afición y entre jaloneos a sus padres expresaban ¡ay vienen los mejores!.

Entre humo, luces, reflectores y el tradicional bullicio de la fanaticada, se presentó a los combatientes estelares. La música estridente daba entrada a los luchadores, el furor era más intenso y los gritos de las mujeres se dejaban escuchar entre ¡estás bien bueno! y ¡papacito!, además de los chiflidos que engalanaban la corpulencia de los gladiadores y aquel levantamiento de puño por parte del auditorio en apoyo a sus combatientes.

Al llegar los luchadores al ring, algunos saludaban al público con los brazos hacia arriba anunciando su llegada, otros optaban por trotar al rededor del ring con el brazo en señal de victoria. Mientras Místico llegaría corriendo y en un salto ágil, se pararía en lo más alto de uno de los postes del ring, posando con los brazos cruzados y con su mirada elevada. Lo que incitaba a que el público viera en él, a un héroe. En tanto, Shocker no solo dejaba lucir sus grandes bíceps, sino que los besaba.

El anunciador presentó el primer round y el referí dio la señal para que los luchadores comenzarán a enfrentarse; rudos contra técnicos mostraron sus mejores técnicas para rendir al contrario, llaves, golpes al torso, saltos y patadas que en algunas ocasiones mandaban al rival fuera del ring, situación que causaba alegría entre los asistentes que ocupaban la primera fila, pues de está manera hubo quien se acerco a tocarlos y hasta decirle ¡desnúcalo Shocker! o un señor de gradas atrás que gritó ¡súbete pendejo!, ¿Qué haces abajo?.

A unos asientos de nosotros se observó a una chica de escasos 20 años que dejaba notar su nerviosismo comiéndose las uñas de las manos, estaba sentada al filo del asiento, su mirada fija al cuadrilátero no dejaba que se escapara algún detalle. De repente, en algún momento en el que su luchador era vencido, se agarraba el cabello con las manos y se paraba para apoyar a su luchador, hubo ratos en los que platica con sus acompañantes, a quienes les explicaba como hacer una llave.

El luchador sigue dando lo mejor de sí, pero pide ayuda a la fisión cuando ya se ve casi vencido, entonces el auditorio responde y le brinda aplausos, le grita groserías y hasta le ordena que mate al opositor. Esto hará que el luchador tome fuerza y se levante de la lona, se impulse de las cuerdas y aplique una pirueta en el aire que derrumbe al enemigo.


Algunos niños, al aproximarse el termino de la lucha libre se fueron acercando al ring junto con sus padres para poder obtener un autógrafo de sus luchadores favoritos. Mientras el demás público permanecía atento y pasmado ante el cierre de pelea. Vendedores cerraban venta de cervezas, los telones estaban apunto de ser abiertos para dar el hasta luego a todos los espectadores. Entonces técnicos ganarían la batalla, ese día el bien había triunfado y miles de gritos se desbordaría, en tanto los rudos se quedaban en sus asientos contemplando la derrota.

El referí levantó las manos de los luchadores triunfadores y fue entonces cuando aquellos niños cercanos al ring, frotaban ante los ojos de los gladiadores sus playeras. Las miradas de los niños denotaban admiración, parecía que estaban viendo a Batman o a Superman, eran felices, sus caras lo irradiaban.

Luchadores salen del ring y de regreso pasan por el pasillo que les dio la bienvenida, no sin antes tomarse una fotos con sus fans, quienes muestran una sonrisa a la cámara, otros gladiadores brindarán solo autógrafos y unos pocos saldrán corriendo hacia los vestidores para no ser acaparados por los asistentes. En tanto la Arena México abre de nuevo sus telones para que comience a salir la gente, las luces del cuadrilátero se apagan, y un señor con escoba en mano sube a barrer la lona blanca; ahora nadie lo ovacionará, nadie le dirá que mate a alguien, él solo limpiará los rastros de una catarsis. (C.O Fuimos los últimos en salir pero antes de irnos volteamos a ver que la Arena, y fue en ese momento en el que supimos que la lucha libre no es nada sin el público, pero sin el luchador es inexistente.

martes, marzo 11, 2008

Cuando el (verdadero) destino nos alcance...



De cierta manera, es vergonzoso que un noticiario de los Ángeles hable de esto mientras que en México no se mencione a conciencia el tema.

¿Afectará los intereses de los Medios de Comunicación?

¿La "libertad de (in)expresión no dará píe a hablar de esto?

¿Desinterés del ciudadano promedio en México?


Juzgué usted mismo, querido lector.

sábado, febrero 23, 2008

Lo siento, viejo...

Muchos aullidos se han escrito
muchas tonterías se han dicho
mucho de todo se ha hecho por aquí...
y ahora que tú faltas no puede haber nada...

No me siento capaz de poner algo que sintetice
ni la mitad de lo ocurrido
y cuando pienso articular letras
todo se disuelve en un absurdo disparate

Nunca apareciste por aquí
pero enorme inspiración siempre fuiste
y quizás por eso ahora no halle
un sentido de valor real a lo que hago

Nada traerá la grandeza que ocupaste...

Esta noche todos enfrentan demonios
contemplan la vida en circo trágico o teatro de comedia
maldigo al tiempo que no da tregua ni plazos
todo esto para ti y ni siquiera puedes oírlo
viejo amigo al que el silencio nunca molestó.

Cada uno resguardado en la esfera de sus engaños
tú corazón tiene un valor que ya no alcanzó
que el entretenimiento tiene pasivos momentos
y fantasiosos alivios que ni yo he llamado

Empeñados en continuar y olvidar
más tu orgullo no habrá de regresar
dejando al corazón dolido
por la partida de un gran amigo

Mi lengua insolente no te hará justicia
y mis letras no regresarán tu sonrisa

Una semana ha pasado
y por momentos aún te puedo sentir
aferrándome al rasguño de tu canción
y odiando la factura que el tiempo cobró

Un ciclo, dolor y no llega la razón
hoy sentí una infinita soledad
pero tenía que hacer de lado mi egoísmo
era momento de dejarte partir
aunque por el momento no llega la resignación

No era justo someterte a mis caprichos
los ángeles ya pedían jugar contigo
¿pero era necesario arrancarme a mi amigo?
que todo esto del ciclo se vaya al carajo...

Quizás algún día te alcance
pero dudo provocar lo que inspiraste
por el momento descansa
probablemente mi alma te alcance mañana...

jueves, enero 31, 2008

Con P de Porno ( !...y de Perro Zombie, también! ) - Depravados de closet-

Charlar de esta investigación con algunas personas podía ser un arma de dos filos, ya que por una parte había quienes desinhibidamente me compartían sus experiencias y puntos de vista, mientras había quienes se mostraban deseosos de acompañarme. Me encontraba con todo tipo de sorpresas ya que la gente que menos pensaba, y que siempre me había dado la impresión de ser ajenas a este tipo de entretenimiento; me hablaban sobre algunas de sus perversiones o deseos.

Ya fueran simples deseos o prácticas llevadas a cabo, consideré rescatables algunas de ellas, como este fragmento de una plática de café con una amiga y que por obvias razones, omitiré su nombre - Me gusta ver películas porno porque a veces me reflejo en las actrices. Realizo mis fantasías y pienso que soy ellas, lo hago por desfogo, por relajarme, aunque a veces lo que necesito es ver más y más sexo, confieso que por momentos me he sentido adicta al sexo. Me mueve ver cómo otros hacen lo que yo quisiera hacer o que me hagan, por eso recurro a las películas porque nadie me culpa, disfruto lo que quiero y grito lo que se me venga en gana; la verdad saco mi otro yo oculto que no puedo mostrar ante una sociedad conservadora y reprimida- Y aunque esta chica me afirmó no haber nunca asistido a algún sitio de los que ahora yo estaba frecuentando, me pidió que no dejáramos pasar la oportunidad de ir juntos, ya que aunque se mostraba ansiosa de conocerlo, temía que algún patán fuese a pasarse de listo y le agrediera de alguna forma.

De cierta forma esa apertura que mostró mi amiga hacia el tema que ahora me ocupa, hizo en mí recapacitar sobre los prejuicios que puedo llegar a tener sobre las personas, ya sea por el sexo, la condición económica, creencia religiosa, o sencillamente nada mas porque sí. Así se comenzaban a mover todavía más algunas de las concepciones que tenía del mundo, ya que después de haber visitado aquella primera ocasión el Cine Nacional, mi percepción de las cosas no estaba siendo la misma.
Platicando con otras personas e intercambiando experiencias, es como conozco a quien llamaré P, y que a pesar de ser padre de familia, P es un asiduo asistente a estos lugares, participante de eventos swinger, conocedor de varios sitios de internet para tener encuentros sexuales, fanático de los textos del Marques de Sade, por mencionar algunas de las manías que este peculiar personaje mostraba en su curriculum. P fue de las personas que no se mostraron al momento tan interesados en mi investigación, sin embargo me ofreció llevarme a cualquiera de sus encuentros swingers para fungir como cómplice, y es que según me indicó algunas de las personas con las que entablaba este tipo de relaciones disfrutaban de tener sexo, mientras eran observadas por sujetos que no se prestaran a participar.

Por el momento mi reportaje no contemplaba ir más allá de los cines y así se lo hice saber, lo que lo dejo en una completa indiferencia ante el entusiasmo mostrado cuando me invitó a verlo tener coitos con otras personas, no obstante lo consideré como un excelente guía en todo este mundo de pornografía, en el cual hasta antes de ir al Nacional, pensé era yo un experto. Acordamos una cita para que me acompañase a aquel cine, aprovechando que el miércoles la localidad tan sólo era de $20 y que además anunciaba con todo orgullo, ofrecía un show “extra” a los asistentes, así que solo quedaba esperar a que llegará el día.

EL DEPRAVADO DE CLOSET.
Este sujeto P, había resultado ser una deliciosa mezcla de cinismo y humor negro, ya que durante el traslado de nuestro punto de reunión al Cine Nacional, me iba narrando algunas de sus experiencias de entre las cuales me quedó fresca la manera en que engatusó a una chica y después de algunas ocasiones que tuvo sexo con ella, le robó un celular y una Palm, para jamás volverla a buscar; o de cómo contactó a una pareja por internet y al concretar el encuentro, dice P; -el marido solo se limito a observarnos mientras yo me cogía a su esposa. Él nos tomaba fotos, mientras me decía que a ella le gustaba que le dieran por el culo-.

Quizás era el descaro con el que contaba todo eso mientras viajábamos en un vagón del Metro atiborrado de gente, o tal vez era la manera tan chusca y jocosa con la que matizaba esas aventuras, pero el tipo a pesar de hacer cosas que jamás pienso hacer, nunca me parecieron repulsivas. Nuevamente llegué al punto en el que todo había comenzado, pero ahora con un cómplice que por tan sólo el pago de su boleto, accedió acompañarme con la finalidad de orientarme sobre los “por qués” y los “cómos”, en que esta gente regía sus mentes.

El segundo día de mi aparición por aquel lugar de diversiones oscuras parecía comenzar a ser familiar, desde que fui por nuestros boletos la taquillera me parecía más amable que en mi visita anterior, inclusive me dio la sensación de que me había reconocido; probablemente así era, ya que no creo que todos los asistentes le hagan tantas preguntas como las que le hice durante mis dos visitas. Ahora el lugar me provocaba tanto vértigo como antes un tanto con el acompañamiento de P y probablemente también se debía a que este día la asistencia se tornaba tan regular como la de los complejos cinematográficos ubicados dentro de los centros comerciales.

Ese detalle llamó enormemente mi atención porque no consideraba que fuera un gran gancho el rebajar la entrada 5 pesos, tenía que haber otro motivo para que este sitio se encontrara casi lleno. P se mostró tan sorprendido como yo, lo cual me hizo sospechar un poco de su experiencia, pero hay que recordar que este cine permaneció mucho tiempo sin funcionamiento, alejando los beneficios que ofrecen sus salas oscuras de todos los fanáticos del sexo sin compromiso que ahora, se daban cita aquí junto conmigo.

A pesar de que el número de cinéfilos pornográficos era fácilmente triplicado, el público femenino seguía siendo completamente nulo, lo cual me hacía sospechar que toda esta diversión era de corte gay. Ahora la gama de personalidades era mayor, profesionistas, ejecutivos, personas en ropas enlodadas de cemento, estudiantes, jóvenes, viejos; pero todos con el mismo objetivo, unas horas de sexo distinto al que nos platicaban en los libros de primaria. Las dinámicas eran las mismas: el bamboleante caminar desde el frente hasta la parte trasera de la sala, la rutina de sometimiento y favores sexuales, el muestrario de posiciones en la pantalla; todo marchaba de acuerdo a lo que había ocurrido el primer día.

P se mostraba bastante ansioso y me pedía cambiáramos de sala, ya que según él, -en ésta no pasaba nada bueno-. Al pasar a la sala izquierda de la planta alta, notamos que había un lleno casi total del lugar, inclusive había quienes esperaban algo sentados en los pasillos que conducían donde se aglutinaban aquellos hombres-zombis. Tomamos asiento muy atrás de la sala, pero P no se sentía satisfecho, él quería ir hacia delante donde la mayor parte de la gente había quedado de píe, a unos cuantos metros de la pantalla donde se mostraba una escena que nunca había visto; dos fulanos teniendo sexo anal mientras una chica se limitaba a verlos mientras se masturbaba.
Tanta era la prisa de P por ocupar un lugar al frente, que comenzó a saltar las hileras hasta llegar lo más adelante posible. Parecía que una esquizofrenia se había apoderado de él, hubiera jurado que golpearía a cualquiera que se interpusiese entre un asiento y él, así cuando llego lo más adelante que pudo, no tuve otro remedio que seguirlo de la misma manera en la que había saltado el las hileras de asientos, siempre con la precaución de no mancharme de ningún liquido de esos que sospechaba abandonaban por ahí.

Cuando llegamos a una fila que nos ubicaba lo suficientemente cerca para que mi compañero quedará satisfecho, buscamos alguna ubicación que nos postrará al centro de la pantalla que en la parte baja, ahora podía notar alojaba algunos instrumentos musicales. Mi cautela por no embarrarme con nada seguía siendo persistente, al tiempo que levante la mirada hacia P y observaba como miraba asqueado su mano, mientras no tenía más remedio que confesarme – me bautizaron con la leche de alguien-. Solté una gran carcajada y por un momento pensé que con esa misma mano me plantaría un puñetazo en la cara, pero descansé cuando él hizo lo mismo mientras limpiaba su mano con algo de papel que le había proporcionado.

Aquella risotada que primero yo había lanzado, y después él había correspondido ofendió a algunas personas que se encontraban atrás de nosotros, y una de esas personas dijo – ¡vámonos¡ aquí nada más se están riendo de nosotros-, cual sería mi sorpresa que aquella voz que había dado la orden de retirarse era femenina. P al igual que yo, se mostró sorprendido y solamente se limitó a tratar de seguir a esa mujer hasta su nuevo destino, pero ninguno de los dos alcanzó a ver donde se había ubicado ya que para ese momento, la sala se encontraba con un lleno completo.

Pasaron aproximadamente 5 minutos, cuando salieron unos fulanos con pinta de rockeros a través de una de las salidas de emergencia ubicadas en los costados de la pantalla que seguía mostrando a 2 tipos teniendo sexo, mientras una chica los observaba. Estos sujetos como buenos anfitriones comenzaron a animar los asistentes, se apoderaron de los instrumentos que descansaban al pie de la pantalla, un poco de música y mucho gritoneo, mientras anunciaban con toda pompa a una tal Pamela. P se mostraba entusiasmado y orgulloso de haber logrado esa posición, a pesar de haber pagado con la embarrada de hacía unos minutos.

Pamela hizo su aparición, no se trataba de la mujer más atractiva que hubiera visto, pero para lo que imaginaba iba a hacer por los 20 pesos que nos habían cobrado para entrar, creo que era justo. P a diferencia de los demás asistentes, se mostraba serio y frío probablemente por su cotidianeidad con mujeres desconocidas que se desnudaban frente a sus ojos. Al tiempo que sonaba un rock que nunca reconocí, Pamela se despojaba de su vestimenta y los primeros celulares con cámara se levantaban de entre la muchedumbre, algunos sujetos parecían quererle fotografiar hasta las muelas, ya que acercaban sus teléfonos con tal esfuerzo que por momentos le estorbaban para realizar su coreografía.

Ahora nadie hacía caso ni a la pantalla, ni a las reuniones de atrás de las butacas, era una fiesta sexual en la que todo mundo obtenía lo que sus más bajos instintos le solicitaban; una completa desinhibición y satisfacción sexual, ya fuese por observar a la chica que se desnudaba al ritmo de rock, observar las escenas porno en la pantalla o dirigirse y participar en el intercambio de fluidos que ocurría a todo momento en la parte trasera de la sala, parecía que en ese momento todo estaba permitido.

El espectáculo llegaba a su fin, Pamela tomaba su ropa del suelo y se retiraba por la misma salida de emergencia por la que habían salido tanto ella como los músicos, éstos agradecían la asistencia y emprendían su retirada del escenario al igual que la chica. Como si el cine fuera ya a cerrar sus puertas, también todos los fulanos que estaban hostigando a Pamela en su rutina se retiraban con cierta prisa, parecía que todo volvía a la “normalidad” del lugar, hombres teniendo sexo con hombres y nada más que ver.

Comenzaba a reafirmar mis conjeturas de que esto era exclusivo para gente con tendencias gay, mientras que P decía querer hacer lo mismo y retirarse de la sala. Accedí únicamente porque me interesaba ver la sala de la planta baja que ni ese día, ni en mi visita anterior había pisado, así que antes de llegar a proponérselo a mi guía, él se me adelantaba solicitándome lo esperara para hacer una escala en el baño.
Cuando esperaba en el pasillo que comunicaba a las dos salas de la planta alta, un corcho con anuncios llamo mi atención así que me dirigí a indagar que tipo de anuncios se podían dejar en un sitio tan peculiar. Nuevamente mis prejuicios me traicionaron haciéndome pensar que solamente encontraría mensajes obscenos, pero mi sorpresa fue al encontrar todo tipo de mensajes en los que se dejaban nombres y teléfonos, pidiendo conocer gente que quisiera tener relaciones en su mayoría hombres con hombres, y algunos que a mi parecer el único efecto que podrían causar era burla, ya que más o menos decían así “me cojo a tu esposa por una módica cantidad”, seguido de un número telefónico. P salió del baño y fue cuando intervino de manera muy seria cuando observó lo que yo miraba, - esa gente se encuentra en este medio siempre, aunque yo prefiero hacer mis conectes por internet-. Cuando pronunció esas palabras, nuevamente maldije mis prejuicios y procuré a partir de ese momento, no volver a hacer conjeturas apresuradas.

Estábamos a punto de encaminarnos hacia la sala contigua donde habíamos observado el show y donde P había palpado los líquidos de quién sabe quién, cuando un pequeño cuarto lleno de gente atrajo nuestra atención. Hombres entraban y salían constantemente, mientras algunas luces neón destellaban hasta la parte externa de la habitación y sonaba música que semejaba a la que se pone en los antros sonaba bastante estridente para ser un cine. Cuando entramos nos tuvimos que abrir paso a base de algunos empujones, debido al tamaño de la habitación y la cantidad de gente que había, he de confesar en esta parte, que por el contexto del lugar y la cercanía que tenía con todos los presentes, sentí repulsión por rosar mi cuerpo contra el de todos los que ahí se encontraban.

Fue en un pequeño instante que visualicé un boquete entre la gente, entonces busqué cualquier lugar que me dejara observar que pasaba en medio de toda esa marabunta dentro de este cuarto. Ahora mi perspectiva me dejaba observar unos sillones que se veían muy cómodos para observar las pantallas de plasma que quedaban enfrente y mostraban una película pornográfica. Hubiera utilizado alguno de esos sillones para descansar un momento, de no haber sido por el motivo que ahora me ocupaba para averiguar lo que realmente pasaba, y también por la pareja de gays que ocupaban esos silloncitos y que daban rienda suelta a sus perversiones.

Mientras seguía buscando alguna posición para poder observar, me percate de que había algunas sillas de plástico y sin dudarlo, me subí en una de ellas, para lograr mi objetivo. Toda la algarabía se debía a un tipo joven como de 25 años bailaba y se desnudaba, mientras una señora como de 50 le acariciaba el cuerpo y le practicaba sexo oral sin ningún tomar en cuenta al público que la observaba. El espectáculo duraría unos 20 minutos aproximadamente, sin contar el tiempo que no estuvimos ahí, y tampoco el lapso en el que buscábamos una perspectiva que nos dejara enterarnos del motivo real, por el cual tantas personas estaban gritando. Al final un hombre paso para cubrir a la señora que terminaba tan solo con un braseare puesto, mientras que el bailarín era asediado por algunos muchachos, y sencillamente decidí ya no averiguar en que terminaría su encuentro.

Parecía un poco tarde, P y yo nos sentíamos bastante asombrados de todo lo que se podía lograr por $20 y aún el lugar ofrecía más tiempo para disponernos entre sus paredes. Por fin nos dirigimos a la sala de la planta baja, no fue mucho el tiempo que permanecimos ahí, pero pude percatarme de la majestuosidad arquitectónica del lugar. Una sala de cine inmensa, calculó que tendría cupo como para 400 personas, una pantalla enorme que exhibía a una rubia que era salvajemente penetrada por un actor bastante atlético en un gimnasio. En esta sala los grupos de reunión de atrás de la sala estaban ausentes, pero a cambio aquellos que deambulaban superaban en número a los que permanecíamos sentados en las butacas. El tiempo se termino, y los empleados prendieron las luces, la película fue quitada de tajo y se pudo observar a muchos que emergían de entre las piernas de otro asistente de este lugar. Nuevamente sacados sin ninguna cortesía, pero ahora P me daba algunas ideas y me ayudaba con el intercambio de puntos de vista, para ayudarme a entender un poco más, como el lo llamaba –el depravado de closet-, ya que según él, todos tenemos alguna depravación y aunque por mucho que la reprimamos, nadie esta exento de cumplirla en cualquier momento.

martes, enero 08, 2008

Esta bien que hayan echado de una patada en el culo a Carmen Arístegui de W Radio

Esta bien que hayan echado de una patada en el culo a Carmen Arístegui de W Radio. Por qué no continuar viviendo en un país de gente desentendida de su contexto y que continué enajenada; pendiente de lo que le sucedió al pseudoartista de moda, o que si la persona que acapara los reflectores de la televisión festejó de una u otra manera en la mansión que tu y yo jamás tendremos.

Me parece muy bien que personas comprometidas con un periodismo ético y responsable salgan de los medios, es mejor que toda la población continué dormida con el opio que domingo a domingo le injertan con futbol, circos de canto y baile, y películas que evidencian el bonito modus vivendi que nos vende Estados Unidos.

Fue un excelente movimiento que Carmen Arístegui saliera de la radiodifusora perteneciente a Televisa Radio, ya que de ese modo no incomodará a Emilio Azcárraga ni a sus socios. Ni se hablé mal de Mario Marín gobernador de Puebla conocido como el “gober precioso” ya que como ángel caído del cielo, llevó a la Selección Mexicana de futbol por aquella tierra y quedó así olvidado el incidente de pederastia que involucraba también al empresario Kamel Nacif.

Eso de la pederastia ya es tema pasado de moda, si no me creen; pregúntenle al Cardenal Norberto Rivera si alguien de las grandes televisoras le ha vuelto a preguntar sobre el encubrimiento a sus colegas. Ahora es más importante enfocar la atención colectiva a asuntos como la superpista de hielo del zócalo, ¿o existe algo más hermoso que lo que la navidad provoca?

Evidentemente la periodista que ocupaba el lugar titular del noticiario Hoy por hoy que se transmitía de lunes a viernes de 6 a 10 de la mañana ya no tenía compatibilidad con el perfil de la estación. Cómo iba a ser eso posible, ya que Grupo Prisa, el otro consorcio dueño de la estación; es representado por Juan Ignacio Zavala cuñado y amigo del actual Presidente Felipe Calderón.

Arístegui fue la única periodista en medios de comunicación masivos que dio espacio a las opiniones de AMLO y al Frente Amplío Progresista, así como también seguimiento a la “muerte por gastritis” de la anciana nahua Ernestina Ascensión, de la sierra Zongolica; la manipulación del padrón electoral en las elecciones de 2006, y que por cierto uno de los implicados, Hildebrando Zavala otro cuñadito de Calderón; se convirtió en el patrón de la periodista al asumir en Marzo del año pasado la dirección de W Radio, así que ahora a nadie le extrañe su “recesión de contrato”.

Es mejor tener noticiarios como “Matutino Express” de Canal 4 para que en lugar de crear un público crítico y consciente; solamente divierta haciendo chistes de algunas notas o poniéndole al auditorio vídeos de You Tube y estemos pasivamente entretenidos, ¿para qué tener al pueblo angustiado sí se les puede llenar sus mañanas de mucha alegría y “sana diversión”? Pero también existe las opciones “serias y objetivas” como Oscar Mario Beteta que en su barra informativa de Radio Formula informa tal y como Televisa Radio quiere, busca y pretende mantener a su audiencia.

No entiendo tanto alarde y alboroto porque Arístegui perdió su espacio del cuadrante, si cuando Gutiérrez Vivo y Radio Monitor fueron botados por el bloqueo comercial que Radio Formula y el Gobierno Federal orquestaron, nadie la hizo tanto de pedo; pero qué tal cuando Radio Televisión Caracas, socio de Televisa en Sudamérica, perdió su espacio por el retiro de la concesión por parte del mandatario venezolano Hugo Chávez; todo mundo armó un escándalo alrededor del globo, o por lo menos en está parte del continente así fue.

No dudo que la señora Arístegui con la calidad periodística que denotó desde que estaba en Imagen Informativa (donde por cierto, antes estaba Radioactivo 98.5) encuentre trabajo en espacios azotados por el actual gobierno-mordaza de Felipe Calderón, así que dejémonos de lamentar porque una mexicana más perdió su empleo, y no creo que vaya a formar parte de la estadística de los millones de mexicanos que se conectan a OCC Mundial esperando alguna oferta laboral digna. Además como lo mencioné al principio de este burdo post, es mejor que la población siga feliz con su “opio electrónico” y no se malpedeen con la situación tan jodida del país, ¿o no?.

sábado, diciembre 01, 2007

Con todo puesto !!! Mambabolas 2007

Exacto !!!!!! El evento de más huevos del año (después del toquín de Héroes) llega. El Mambabolasfuckingblablabla Fest. A todo esto las palabras le quedan cortas, pero quizás la gente nueva no sepá que pedo con todo esto.

En el resumen se puede decir que habrá: Rifa de Tupperware, electrodomesticos, cine gore (pa´ quien aguante a las 4 am), mucho Cold, Deftones, System of a Down, Héroes del Silencio, Bunbury (obviamente) y un putero de desmadre chingón !!!

ya saben, soliciten su croquis en nueve85@hotmail.com. Cámara... nos vemos los traseros ese día !

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sábado, noviembre 24, 2007

De esas cosas estúpidas que existen, pero dicen no tiene porque haberlas

EL HECHO

"Cinco estudios de Hollywood demandaron a un sitio de internet y a un cibercafé chinos, a los que acusaron de ofrecer descargas pirateadas de películas como "Pirates of the Caribbean" y otros exitosos filmes, dijo el jueves un servicio estatal de noticias.

El sitio jeboo.com, con base en Pekín, y un cibercafé de Shanghái enfrentan una disputa legal con los estudios Twentieth Century Fox, Walt Disney, Paramount Pictures, Columbia Pictures y Universal Studios, reportó la agencia de noticias Xinhua.

Los estudios de cine alegan que Jeboo.com creó programas utilizados por el cibercafé para crear un negocio de descarga de películas por lo que demandaron 3,2 millones de yuanes (432.000 dólares) como indemnización, dijo Xinhua."

LO ESTÚPIDO

La piratería es una realidad que poco a poco se ha introducido a la cotidianeidad de nuestras vidas: La playera Naik, los tenis reebot, el perfume Nautilus, el ce-de de a 5 pesitos, la peli a $10, o hasta un mp3 player Philco, la grabadora Magnetbox, la televisión Akawa, etcétera.

Particularmente, el aumento de música y películas piratas se debe a la venta masiva que las grandes corporaciones hacen de reproductores para formatos mp3, mpeg, jpeg, mp4 y todo aquello que implique la "comodidad y practicidad" de cargar con un "aparatito más ligero pa´ hacernos más agradable la vida".

Esta sobrado hablar de las características del iPod, los diferentes aparatos de Sony, todas las madres que te dicen puedes hacer con un cel (que por cierto... pinches tonitos idiotas y odiosos que hay por doquier), usb´s y todas esas chingaderitas que se han vuelto características y fundamentales en nuestras vidas, y de las que si no contamos con uno... nos sentimos aburridos, frustrados, "out" o cualquier otra chaqueta mental que ya nos hayan metido con el bombardeo publicitario.

Los productores de esa mercancía tecnológica, son aquellas corporaciones que (en su mayoría) tienen nexos directos o indirectos con las grandes compañías productoras y distribuidoras de música y películas, y en ocasiones hasta son las mismas como Sony Channel o Apple TV. Pero, sí existen esos "amiguismos y compadrazgos" ¿entonces porqué la hacen tanto de pedo?, pues la cosa se resumen en una sola cosa: $. Resulta que toda la música (principalmente lo que se oye en la radio de AM y FM) y todo lo que llega a nuestras pantallas, debe de ser manoseado por los altos ejecutivos de las grandes empresas para que resulte un negocio fructífero para ellos, aunque al final el verdadero maquilador del producto que llega a tus oídos y/o ojos se lleve una menor porción del jugoso pastel.

Pero al fabricar tantos pinches aparatitos de esos que te caben en el bolsillo ¿no se fomenta la descarga ilegal de música y video? ¡Puta doble moral!. Aunque últimamente han crecido los productores y distribuidores independientes, estos son los que realmente salen golpeados debido al uso de programas como Emule, Mirc, LimeWire, Kazaa, Ares y todos aquellos con los que descargas la música que quizás en este momento estás escuchando.


EL DEBATE

Hablar de los productos clonados puede ser un debate donde nunca se llegaría a concluir sí beneficia a la economía familiar o perjudica a los productores "originales", y no es que le quiera huir a los putazos de si consumo o no algo pirata... porque ¿quién no ha prescindido de los beneficios al bolsillo que ofrece la piratería?.

Tiene muchas incipientes y vertientes el tema, porque tanto beneficia a algunos y perjudica a otros. No es que le huya al debate, pero la neta se me hace tarde pa´ mi concierto de VNV Nation (del cual traeré la reseña) y además de que nadie se puede hacer de la vista gorda, ni zafarse del debate o que el que esté libre de piratería que arroje el primer DVD . Además de que ahora los empresarios y publicistas deberán de ser víctimas de su propio éxito, ya que la piratería representa lo que últimamente se ha "sloganoneando" por todas partes con los famosos productos "Similares"... es lo mismo, pero más barato, ja!

domingo, noviembre 18, 2007

Retomando lo anterior (estudios sobre el comportamiento femenino)

Recientemente publiqué un post sobre un “supuesto” estudio en el que culpan a la televisión de la hostilidad masculina, sin considerar los elementos que permean todo el contexto, y tal parece que a la gente de MSN sigue considerando que es muy divertido o “inteligente” publicar el tipo de artículos donde la mujer sea el objetivo principal o secundario de sus artículos y se promueva -entre líneas- la discriminación, la inseguridad intrapersonal, el consumo de productos “embellecedores”, y en general todo tipo de actividad que promueva desordenes psicológicos individuales y la exclusión social de algunos grupos o individuos.

Exactamente el pretexto que me trae a escribir nuevamente cosas tan aburridas y estúpidas como éstas son que ahora salió a luz una investigación respaldadas por las Universidades de Pittsburgh y California en las que aseguran y argumentan que “las mujeres con cintura de avispa y pechos montañosos son más inteligentes que las que no tienen esta distribución física”.

Nuevamente queridos lectoras y lectores, habría que cuestionar a esas supuestas figuras científicas que realizan este tipo de investigaciones, ya que sí no mal se recuerda, en E. U. se han desatado balaceras y crímenes de odio entre universitarios, sin tomar en cuenta que ¿Qué Universidad está exenta de los excesos del alcohol y las drogas? y seguramente aquí viene de nuevo la respuesta inmediata de usted, querido lector: Pero no se puede generalizar el comportamiento de todas las escuelas de un país, ¡de acuerdo! comparto esa idea, pero también hay que ver para quién trabajan esas escuelas: E. U.

La nación más poderosa del planeta, la que está colonizando poco a poco todo el mundo, la que caza migrantes en su frontera con México y prácticamente Latinoamérica, los que en uso soberbio de su doble moral rechazaron el Protocolo de Kyoto para contrarrestar el calentamiento global pero que “luchan” incansablemente por promover la salvación del mundo, entre otras cosas. Pero retomando el punto educativo-universitario, ¿si están siendo educados para preservar los intereses estadounidenses… no serán ellos los futuros expropiadores del mundo?

Por donde se le vea, se nos ha vendido la idea de que todo lo que provenga del extranjero es mejor, que si estudiaste un semestre en E.U. eres más chingón que cualquier maestro de la UNAM, la UAM, el Politécnico o la UACM; o que si te vas a ejercer carrera a E.U. te irá mejor que aquí sin que te afecte el racismo, la naturaleza del corporativismo o las jerarquías empresariales. En fin, no hay pedo, cada quién puede arrastrar su trasero a la parte del mundo que le plazca, pero mientras sigan sirviéndole al Tío Sam para engrandecer a esa bella nación que nos exportó al McDonalds, el narcotráfico, la guerra en Irak, la Coca-Cola, la pérdida de más de la mitad del territorio mexicano, etcétera; mientras Chiapas y Oaxaca colapsan política, económica, social y culturalmente, millones mueren de Sida o sencillamente vamos haciéndonos más dependientes económicamente de E.U. gracias a la ignorancia colectiva, ¡venga!, como dije, no hay pedo, cada quién puede irse a donde quiera, solo me pregunto si esos “universitarios críticos y conscientes” qué migran para estudiar y ejercer sus respectivas carreras y van con esa “conciencia” de: “es que en mi país no hay oportunidad”… ¿incluirán a toda su familia, costumbres y tradiciones en esa “mejoría”?

Pero creo que de nuevo ya divagué y me separé del tema central de esto: “mejores senos-mejor capacidad cerebral”. En dicho estudio se argumenta que se hizo una investigación en el que 16000 mujeres sobresalieron en inteligencia, teniendo la peculiaridad de que las féminas con “con cintura de avispa, pechos montañosos, caderas bien marcadas y cintura que cabe en una mano”(1), desmintiendo aquel famoso mito de "a más curvas, más estupidez": otro mito igualmente sin sentido. Y para sustentar sus resultados se indica que las mujeres de mejor figura guardan unos ácidos grasos llamados Omega 3 en caderas y muslos (nótese de aquí en adelante todos los productos que se venderán con la supuesta formula mágica “de inteligencia”).
Además de destacar a la actriz Rachel Weisz (El jardinero fiel, La momia, El regreso de la momia) por sobresalir como estudiante en la Universidad de Cambridge estudiando literatura inglesa. Pero lo cómico del asunto es que se le asocia ser ganadora de un Oscar a su relación belleza-inteligencia.

Cabe señalar que los conceptos de belleza varían mucho dependiendo del contexto cultural donde se desarrolle la mujer y así mismo quién le etiqueté de hermosa, por ejemplo, algunas culturas africanas (Padaung) se considera un símbolo de belleza la inserción de anillos en el cuello se considera como algo hermoso, así mismo en China, algunas mujeres de las altas clases sociales sufren deformidades en sus pies al contraerse sus dedos con vendas (pies de loto), lo cuál es considerado como además de bello, como altamente erótico y excitante. Entonces quizás estás mujeres jamás logren a ser consideradas como inteligentes, ¿no?

Pero regresemos a nuestro lado del planeta. Tomando en el estricto sentido de la palabra esa seria y ardua investigación, mujeres como Rigoberta Menchú, Ana Gabriela Guevara, Rosa Gloria Chagoyán, Lorena Ochoa, “La Tigresa”, Elba Esther Gordillo y en general cualquier mujer que no muestre las características de los estereotipos que marca la televisión ¿quedan completamente descartadas de cualquier intento de sobresalir intelectualmente? O ahora me van a decir que cualquiera de las Spices Girls puede escribir más chingón que Sor Juana Inés de la Cruz o Elena Poniatowska; o que la salvación del país está en cualquier declaración que haga Lorena Herrera, alguna de RBD, o en general cualquier estelar de una de esas telenovelas de Televisa o TV Azteca, o que que Ingrid Coronado hace entrevistas y reportajes mejor que Cristina Pacheco... ¡por favor, no mamen!

Los fenómenos sociales también tienen implicaciones en las concepciones de belleza, como en el ejemplo de las mujeres de África o China, así que SEÑORES CIENTIFICOS: LA SOCIEDAD NO ES ALGO QUE OBEDEZCA A LAS APLICACIONES DE FORMULAS QUIMICAS, FISICAS, O MATEMATICAS Y EL COMPORTAMIENTO HUMANO SE PUEDA DEDUCIR COMO UN 1+1=2, así que mejor en vez de hacer sus estudios incoherentes, estúpidos e inservibles, porqué no mejor se ponen a trabajar en alguna cura para el Cáncer, la influenza o el Sida; ESO SI SERÍA BENEFICO Y DE GRAN IMPORTANCIA.

Y tampoco quiero decir que creo en eso de "a más curvas, más estupidez", puesto que me entiendo día a día con una mujer que es dueña de las mejores características físicas que haya visto, además de ser bastante sensata e inteligente, pero no indagaré en mi vida personal, porque eso ya es tema que no tiene cabida aquí.

miércoles, noviembre 07, 2007

Violencia en (s)exceso

Hoy al abrir mi mensajero y revisar los encabezados de las noticas que arroja el gestor de noticias de MSN, me topé con el siguiente encabezado: Exposición temprana a TV violenta promueve agresividad en varones(1), lo cual traigo como pretexto para un nuevo post del blog.

Efectivamente, los varones tradicionalmente somos los más influenciados, asociados e inculpados de actos violentos y agresivos, pero no será el meollo cuestionar dichas teorías, sino considerar la televisión también como un detonante en la enajenación y agresividad de muchas mujeres ¿o acaso ya se olvidaron de la señora Juana Barraza, mejor conocida como “la mataviejitas” o de las no menos celebres “Poquianchis”?

Quizá si eres mujer y pensaste que se tratan de casos aislados podrías defender tu posición, pero ¿las mujeres se ven beneficiadas del bombardeo televisivo que ven a diario? No me digan que programas como “Ventaneando”, “La oreja” y todas sus mutaciones son muy benéficas para el aprendizaje, la cultura general y todo lo que incentivé al ejercicio mental, porque me cagaría de la risa.

Ahora recordemos rápidamente las telenovelas. Éstas tienen al público femenino como objetivo. ¿La descripción de estereotipos marcados es lo ideal para la salud física y mental de cualquier persona? Mujeres muy delgadas y vestidas con el trapo más caro que se encontraron en una boutique, es lo que se plantea como el estereotipo políticamente correcto para que las televidentes asimilen esa imagen y la traten de hacer propia a como dé lugar.

Los contenidos “serios” también son detonante de este tipo de conductas, ya que la mayoría de las señoritas mostradas ante la pantalla no representan únicamente la periodista seria y objetiva, sino en algunos casos (la mayoría) parecería que edecanes tomarán el micrófono para anunciar cualquier cosa o conducta (ya sea implícita o explícitamente), teniendo de esta forma la mezcla perfecta entre fama-seriedad-objetividad-respeto, para obtener así otro modelo a seguir.

Y ya que estamos en la venta de ideas, pasemos al punto de los anuncios para desgajar la idea de este texto. No resulta tan complicado profundizar en los objetivos de la publicidad –principal sustento de cualquier televisora– y saber que en una mayor proporción va dirigida a las mujeres, ya que el 80% de las compras en los grandes almacenes corresponde al sector femenino(2). ¿Qué provoca no satisfacer esa necesidad de consumismo? sentimientos de culpa, descenso de la autoestima y numerosos problemas con la familia(3). Y aunque esto también ataca al público masculino, repito: basta echar un vistazo en centros comerciales y los grandes almacenes. Eso sin mencionar todo el gasto de tiempo y energía que se invierte para sostener ese culto desmedido a la belleza, mantener o aumentar ese “status” conseguido a través de la apariencia física y/o del guardarropa.

Pero no quiero que se desvíe la idea y parezca que se trata de agredir a las lectoras de este blog. Retomemos la causalidad del origen de esa violencia: la inyección de ideas a través de la televisión. La Asociación Mexicana de Estudios del Consumidor (Amedec) afirma que "la TV rinde culto a la agresividad, el militarismo, la fuerza física, el liderazgo sin trabajo de equipo, sin solidaridad ni respeto".(4) Esto trae como consecuencia personas caprichosas, irritables e insatisfechas que buscan refugio en el consumo compulsivo de cualquier tipo de producto. Y para saber lo que sucede en una gran urbe llena de sujetos irritados e insatisfechos, basta estar en medio de un congestionamiento en hora pico de cualquier punto, por ejemplo la Ciudad de México, en viernes de quincena a las 3 de la tarde.

La problemática viene desde mucho antes de que cualquier persona pueda siquiera tener edad para conducir un auto. La educación y crianza que cada individuo recibió en el seno familiar juega un papel primordial tiene un gran peso de que tan violento vaya a ser a futuro, y no solamente se trata de observar patrones de violencia de los padres, sino nuevamente entra aquí nuestra amiga “la niñera electrónica”. Un niño o niña educado en un seno familiar en el que se le cumplieron todas sus demandas se desarrolla con una mentalidad de “más me compran, más me quieren” llegando a crecer con el espejismo de felicidad que ofrecen los patrones consumismo y obediencia que implica la publicidad. En algunos casos traen como consecuencias enfermedades que afectan incluso la salud física del individuo como la obesidad y… ¡Bingo! el mismo sistema que lo provocó te vende “el remedio mágico” para cumplir con el estereotipo que ya te ha sido contagiado.

Así que no se trata solamente de mujeres u hombres el hecho de volverse violentos o agresivos, sino se trata de esa serie de factores que sumados nos dan al típico “individuo bravucón” y que en gran medida se debe al bombardeo mediático que provocan las empresas para enriquecerse.

Por último (y para dar su debido crédito a la nota que me inspiro), señalare algunas de las suposiciones de publicar la nota que mencioné al principio. MSN es una corporación que vende, vende y vende; ¿Qué gana al publicar artículos en los que asocie al sexo masculino la violencia y agresividad?, disolución social y de género (miedo y desorganización), venta de productos anti-estrés y de paso, hacernos ver las “caras bonitas” que pone en sus recuadritos con las personas de moda. ¿Me falto alguna? Házmelo saber en nueve85@hotmail.com
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(1) http://tecnologia.prodigy.msn.com/LandinTech/landingpage.aspx?cp-documentid=5674397

(2) http://books.google.com/books?id=f-bpuDxf_zcC&pg=PA121&lpg=PA121&dq=porcentaje+publicidad+tv+dirigida+a+mujeres&source=web&ots=Zqs9dTNz0K&sig=90dBctdCnyVzM_Bna0S8Ncvw18Y#PPA121,M1

(3) http://www.azcentral.com/lavoz/casas/articles/072705empresas-CR.html

(4) http://www.universia.es/portada/actualidad/noticia_actualidad.jsp?noticia=74582