miércoles, noviembre 07, 2007

Violencia en (s)exceso

Hoy al abrir mi mensajero y revisar los encabezados de las noticas que arroja el gestor de noticias de MSN, me topé con el siguiente encabezado: Exposición temprana a TV violenta promueve agresividad en varones(1), lo cual traigo como pretexto para un nuevo post del blog.

Efectivamente, los varones tradicionalmente somos los más influenciados, asociados e inculpados de actos violentos y agresivos, pero no será el meollo cuestionar dichas teorías, sino considerar la televisión también como un detonante en la enajenación y agresividad de muchas mujeres ¿o acaso ya se olvidaron de la señora Juana Barraza, mejor conocida como “la mataviejitas” o de las no menos celebres “Poquianchis”?

Quizá si eres mujer y pensaste que se tratan de casos aislados podrías defender tu posición, pero ¿las mujeres se ven beneficiadas del bombardeo televisivo que ven a diario? No me digan que programas como “Ventaneando”, “La oreja” y todas sus mutaciones son muy benéficas para el aprendizaje, la cultura general y todo lo que incentivé al ejercicio mental, porque me cagaría de la risa.

Ahora recordemos rápidamente las telenovelas. Éstas tienen al público femenino como objetivo. ¿La descripción de estereotipos marcados es lo ideal para la salud física y mental de cualquier persona? Mujeres muy delgadas y vestidas con el trapo más caro que se encontraron en una boutique, es lo que se plantea como el estereotipo políticamente correcto para que las televidentes asimilen esa imagen y la traten de hacer propia a como dé lugar.

Los contenidos “serios” también son detonante de este tipo de conductas, ya que la mayoría de las señoritas mostradas ante la pantalla no representan únicamente la periodista seria y objetiva, sino en algunos casos (la mayoría) parecería que edecanes tomarán el micrófono para anunciar cualquier cosa o conducta (ya sea implícita o explícitamente), teniendo de esta forma la mezcla perfecta entre fama-seriedad-objetividad-respeto, para obtener así otro modelo a seguir.

Y ya que estamos en la venta de ideas, pasemos al punto de los anuncios para desgajar la idea de este texto. No resulta tan complicado profundizar en los objetivos de la publicidad –principal sustento de cualquier televisora– y saber que en una mayor proporción va dirigida a las mujeres, ya que el 80% de las compras en los grandes almacenes corresponde al sector femenino(2). ¿Qué provoca no satisfacer esa necesidad de consumismo? sentimientos de culpa, descenso de la autoestima y numerosos problemas con la familia(3). Y aunque esto también ataca al público masculino, repito: basta echar un vistazo en centros comerciales y los grandes almacenes. Eso sin mencionar todo el gasto de tiempo y energía que se invierte para sostener ese culto desmedido a la belleza, mantener o aumentar ese “status” conseguido a través de la apariencia física y/o del guardarropa.

Pero no quiero que se desvíe la idea y parezca que se trata de agredir a las lectoras de este blog. Retomemos la causalidad del origen de esa violencia: la inyección de ideas a través de la televisión. La Asociación Mexicana de Estudios del Consumidor (Amedec) afirma que "la TV rinde culto a la agresividad, el militarismo, la fuerza física, el liderazgo sin trabajo de equipo, sin solidaridad ni respeto".(4) Esto trae como consecuencia personas caprichosas, irritables e insatisfechas que buscan refugio en el consumo compulsivo de cualquier tipo de producto. Y para saber lo que sucede en una gran urbe llena de sujetos irritados e insatisfechos, basta estar en medio de un congestionamiento en hora pico de cualquier punto, por ejemplo la Ciudad de México, en viernes de quincena a las 3 de la tarde.

La problemática viene desde mucho antes de que cualquier persona pueda siquiera tener edad para conducir un auto. La educación y crianza que cada individuo recibió en el seno familiar juega un papel primordial tiene un gran peso de que tan violento vaya a ser a futuro, y no solamente se trata de observar patrones de violencia de los padres, sino nuevamente entra aquí nuestra amiga “la niñera electrónica”. Un niño o niña educado en un seno familiar en el que se le cumplieron todas sus demandas se desarrolla con una mentalidad de “más me compran, más me quieren” llegando a crecer con el espejismo de felicidad que ofrecen los patrones consumismo y obediencia que implica la publicidad. En algunos casos traen como consecuencias enfermedades que afectan incluso la salud física del individuo como la obesidad y… ¡Bingo! el mismo sistema que lo provocó te vende “el remedio mágico” para cumplir con el estereotipo que ya te ha sido contagiado.

Así que no se trata solamente de mujeres u hombres el hecho de volverse violentos o agresivos, sino se trata de esa serie de factores que sumados nos dan al típico “individuo bravucón” y que en gran medida se debe al bombardeo mediático que provocan las empresas para enriquecerse.

Por último (y para dar su debido crédito a la nota que me inspiro), señalare algunas de las suposiciones de publicar la nota que mencioné al principio. MSN es una corporación que vende, vende y vende; ¿Qué gana al publicar artículos en los que asocie al sexo masculino la violencia y agresividad?, disolución social y de género (miedo y desorganización), venta de productos anti-estrés y de paso, hacernos ver las “caras bonitas” que pone en sus recuadritos con las personas de moda. ¿Me falto alguna? Házmelo saber en nueve85@hotmail.com
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(1) http://tecnologia.prodigy.msn.com/LandinTech/landingpage.aspx?cp-documentid=5674397

(2) http://books.google.com/books?id=f-bpuDxf_zcC&pg=PA121&lpg=PA121&dq=porcentaje+publicidad+tv+dirigida+a+mujeres&source=web&ots=Zqs9dTNz0K&sig=90dBctdCnyVzM_Bna0S8Ncvw18Y#PPA121,M1

(3) http://www.azcentral.com/lavoz/casas/articles/072705empresas-CR.html

(4) http://www.universia.es/portada/actualidad/noticia_actualidad.jsp?noticia=74582

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